Santa Teresa de Lisieux

Nació el Alenzon (Francia), el 2 de enero de 1873. El 9 de abril de 1888 entró en el Carmelo de Lisieux. Cultivó maravillosamente la humildad, la sencillez evangélica y la confianza de Dios, inculcando estas virtudes, sobre todo con su ejemplo, a sus novicias. Escribió su admirable obra “Historia de un alma”. Entregó su vida por la salvación de las almas y la propagación de la Iglesia. Murió el 30 de septiembre de 1897.

Es proclamada por el Papa San Pablo II como Doctora de la Iglesia el 19 de octubre del 1997.

Algunos pensamientos de nuestra santa:

  • Habla hermoso de sus padres: ” Nuestro Señor me dio un padre y una madre, más dignos del cielo que da la tierra”.
  • Solo quería agradar a nuestro Señor Jesús: “Desde pequeña, para no disgustar a Jesús, no diría una mentira por todo el oro del mundo. Y esto, no por temor, sino por tener siempre contento a nuestro Señor”.
  • “Yo tomé esta firme resolución, si entro al convento será únicamente para agradar a Jesucristo. No para recibir alabanzas humanas
  • Nuestra Santa buscaba ser religiosa desde los 4 años: “A los 4 años jugaba a ser superiora de un convento y decía frases piadosas. Paulina me corregía diciendo ‘En los conventos no se habla’. Pero entonces, ¿cómo hacen para rezar?”
  • Cualquier parecido a nuestra lucha interior es pura coincidencia: “¡qué contraste y oposiciones hay en mi carácter! Pensativa y expansiva. Concentrada y extrovertida. Testaruda y terca, a la vez bondadosa y tratable. Inclinada a pensar en lo eterno, pero al mismo tiempo cuidadosa de hacer bien en el presente. En el interior de mi alma estallan luchas y tormentas que pasan desapercibidas para quienes me rodean.
  • Frente al cáncer que le aquejó a la madre de nuestra santa, esta fue la reacción de Celia: “me pongo totalmente en manos del buen Dios. El que hizo la herida, la venderá. Él es el único que la puede curar”. De tal palo tal astilla, de ahí la fuerza interior de nuestra santa.
  • Su hobby era leer: “Mi distracción favorita era leer. me encantaban, sobre todo las narraciones emocionantes. Un personaje que admiraba era santa Juan de Arco. y pensaba que yo también podrá hacer  mucho por la santa Iglesia, pero no sería una heroína famosa, sino una persona sencilla que  llegaría a la santidad, pero escondida e ignorada por todos”.
  • Una propuesta para prepararnos para recibir a Jesús sacramentado: “Me imagino a mi alma como un terreno libre, y pido a la Santísima Virgen que quite los escombros que pudieran impedirle esa libertad. Luego le suplico que monte ella una gran tienda digna del cielo y que la adorne con sus propias galas. Después invito a todos los ángeles y santos a que vengan a dar un magnífico concierto. Y cuando Jesús baja a mi corazón, me parece que está contento de verse tan bien recibido, y yo estoy contenta también”

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