Magníficat

Proclamo la grandeza del Señor, ensalzo la potencia de su amor,
alabo la inmensidad de su ternura y su misericordia.
Mi alma se llena de alegría
porque Dios me ha colmado de su gracia.
El revela a los sencillos los misterios de su amor.
Se ha fijado en mi pequeñez
Alabo la misericordia del Señor que traspasa la historia
de generación en generación.
El hace reyes a los humildes
y quita la corona a los orgullosos,
sienta a su mesa a los hambrientos
y a los ricos los despide con las manos vacías.
Auxilia y protege a su pueblo, pobre y humilde,
descendencia de Abraham que no termina.
Alabad conmigo el amor de Dios,
promesa y esperanza nuestra.

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