Octavo día de la novena de la Virgen del Carmen

  • Introducción:

De la vida interior de María, su talante reflexivo se ubica en la gruta de Belén “conservaba todas estas palabras meditándolas en su corazón” (Lc, 2,19), después de la pérdida del Niño en el Templo y tiene con un matiz importante, “su madre conservaba todas estas cosas en su corazón” (Lc 2,51).  Esta meditación en el corazón se entiende mejor porque poco antes ha dicho que “ellos” no comprendieron la respuesta que les dio Jesús” (Lc, 2,50).  Pocas veces más se habla de la interioridad de María salvo el Magníficat. Dice también Lucas “todos ellos perseveraban unánimemente en la oración, en compañía de algunas mujeres, y con María, la Madre de Jesús, y sus hermanos” (Act 1,14)  Su oración llega también al corazón, es decir, a la afectividad y al centro de la intimidad del alma. Su oración no se reduce a su interioridad, pues se exterioriza en la oración con los discípulos en la espera de la promesa de su Hijo.

  • Canto.

Hagamos de nuestro corazón un sagrario
donde hablemos con Jesús
donde quiera que estemos ( bis)

Porque Él está conmigo y yo con Él
Nadie lo puede impedir
Nadie lo puede evitar (bis)
Porque tú vives en mí
Porque yo vivo en Él

Hagamos de nuestro corazón un sagrario
donde hablemos con Jesús
donde quiera que estemos ( bis)

Porque Él esta conmigo y yo con Él
Nadie lo puede impedir Nadie lo puede evitar (bis)
Porque tú vives en mí Porque yo vivo en Él.

  • Palabra de Dios: Lucas 2, 10-51

“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de  costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo:  «Hijo, ¿por qué  nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón”.

  • Cantamos: “Yo quiero entender mejor… Tu Palabra, tu Palabra, tu Palabra de amor.”
  • Eco de la Palabra
  • Salmo.

Ant. Muéstranos tu rostro, Padre Bueno.

Muéstranos tu rostro, Padre Bueno.
Andamos a tientas, en camino,
como el pueblo en el desierto,
buscando la huella que conduzca a tu Reino.

Infunde en nosotras un corazón nuevo.
Ayúdanos a encarnar tus enseñanzas
en las realidades cotidianas que nos tocan vivir.
Que te demos gloria
en los que salen a nuestro encuentro,
afina nuestros oídos
para escuchar los clamores
que hoy llegan hasta ti.

Enséñanos a comprometernos
como Moisés, que puso reparos,
que tuvo dudas,
Que conoció el desaliento,
pero se mantuvo firme
en el camino que señalabas.

Ayúdanos a escuchar tu voz,
muéstranos cómo releer tus palabras
descubrir el mensaje
que nuestro pueblo necesita hoy.

Que mantengamos alto, Señor,
el ideal fraterno del pueblo de la alianza.
Queremos vivir tus mandamientos
en los tiempos que corren.

Abre nuestros ojos
para contemplar la realidad
con una mirada nueva,
con espíritu de conversión
y fuerza para el cambio.

Sostén nuestros esfuerzos, Padre,
que no flaqueen nuestras fuerzas,
que no nos carcoman
el corazón ídolo del y el individualismo
que nos encierra.

Llévanos de nuevo al desierto,
toma nuestra mano,
pruébanos para salir adelante,
despójanos de todo lo que es obstáculo
en el camino al Reino.

Ayúdanos a caminar en tus senderos,
guiados por tu Palabra,
aprendiendo cada día
a vivir la utopía de una sociedad nueva,fraterna.

Muéstranos el camino,
enséñanos a partir, a vivir en éxodo,
peregrinos,para andar en tu presencia
y vivir en tus propuestas.

Gloria al Padre…

  • Preces
María, la humilde esclava del Señor, a cuya protección nos acogemos, 
es modelo de inspiración para saber escuchar la Palabra de Dios, 
interiorizarla y encarnarla, supliquémosle diciendo:

R/ Señor, haznos perseverantes como María y Madre Asunción.

Por la Familia Carmelita, para que fiel a la espiritualidad seamos servidores de la Palabra de Dios. Oremos.

R/ Señor, haznos perseverantes como María y Madre Asunción.

Para que con nuestro testimonio, seamos un referente para vivir en clave evangélica. oremos

R/ Señor, haznos perseverantes como María y Madre Asunción.

Por los jóvenes, que al estilo de la Virgen María, sean abiertos a las propuesta de Dios. oremos

R/ Señor, haznos perseverantes como María y Madre Asunción.

Por el Papa Francisco, para que su trabajo por la Iglesia, sea vea coronado por una 
Iglesia viva y comprometida, como nuestra Madre del Carmen. Oremos.

R/ Señor, haznos perseverantes como María y Madre Asunción.

  • Padre nuestro…
  • Oración.

Tú que eres amor, invádeme
Tú que eres Santo, santifícame
Tú que eres Fuente viva, sáciame
Tú que eres Entrega, utilízame
Tú que eres presencia, envuélveme
Tú que eres Plenitud, lléname
Tú que eres Centro, céntrame en ti
Rebósame de Ti y muéstrame tu rostro
Hazme capacidad
Hazme silencio
Hazme tú. Amén

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